
La primavera tiene muchos mitos, desde la clásica de luz, color y sol; hasta aquella que no puedo escribir por lo alburesco que puede resultar (sonaba así como cierto animal.. más bien un burro...). Creo que más bien es un tiempo de cierres de algunos pasos de nuestra vida. Estas son las fechas en que muchos de mis ciclos se han cerrado, y creo que este año no es la excepción.
Tengo que dejar una ilusión que no me ha dejado desde hace años, de esa falsa esperanza de toparme un día con esa persona que ha marcado mi vida; ese referente de mi propia realidad como mujer. Después de pensar, sentir, llorar y añorar; con esa canción que me hace recordar esa sonrisa coqueta con la cuál me conquistaste, se va lejos de mi.
No puedo negar que extrañaré el poderte encontrar cada diciembre, no digo que deje de pensar en lo absoluto en tu persona, no creo que algún día te borre de mis experiencias de vida; pero sí creo que hoy te tengo que dejar liberar de mi.
Creo que esta es la primera vez que escribo algo tan personal aquí, pero en realidad debo de dejarlo plasmado para mi mísma, y lo que esto supone (desde el recordarmelo, hasta que tenga un testigo). Así que... es hora de decirte gracias por todo lo que hs dejado en mi, por hacerme sentir todo lo que en algun momento sentí (el inicio de todas esas risitas nerviosas residen en ti), por hacerme fortalecer cuando lo necesite, y sobretodo por haberme enseñado a superarme entre muchos aspectos como persona (por aquello de las caídas durante ese camino).
Los sueños me los llevo en mi maleta, los recuerdos en mi baúl, y los sentimientos como aprendizaje en mi corazón. Gracias y adios.