martes, 24 de noviembre de 2009

Mi despedida

No entiendo aún porque esto de la historia, aún es cíclica.

Sé que no es por patrones, porque estos se rompen y se pueden dejar al lado si es que así se desea.
Tampoco es por las mismas piedras que se encuentran en el camino, ya que sólo es cosa de patearlas.

Me queda claro que no es por obra y gracia del espíritu santo; él tiene demasiado qué hacer con las masas, como para preocuparse con el individualismo

Y dudo que sea porque lo queremos inconscientemente, hasta provocárnoslo.

Lo único que sé, es que aunque huya, salga corriendo, vuele, escape, le ponga trampas, le de la vuelta, siempre pasa lo mismo; y sigo sin entender por qué.

Lo peor, es que ya me canse. No puedo seguir, no puedo dar patadas de ahogado, cuando lo único que me ha ahogado son mis lágrimas. Estoy realmente cansada; pero sé que no falta mucho para que esto acabe.

Y me queda claro que tomaré unas largas vacaciones sentimentales después de esto. No por miedo, sino porque tengo que hacer un largo proceso de reparación; el corazón toma su tiempo para sanar.

Yo sé que esto, tiene fecha de caducidad, muy próxima, más por las fechas. Sólo espero que te vaya bien, que me olvides pronto y que me dejes de buscar rápido... tan rápido como llegaste.

Suerte... y no regreses.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Razones por las cuales una fémina hace berrinche

Bueno, después de muchas conflictivas que solemos tener como pareja, he tomado la decisión de escribir sobre un tema que pocos se aventuran tan sólo a indagar. Antes debo de aclarar que pongo berrinche, porque así es declarado para algunos tantos hombres, y menospreciados por mujeres; sin embargo, no todo son patadas o gritos, tienen razones de por medio.

El berrinche es una muestra de que no estamos de acuerdo con algo, sin embargo, tenemos nuestros motivos –muchas veces validos-, pero que no los hacemos del conocimiento público.

Los abreviare como CBF (Causa de Berrinche Femenino)…

CBF 1: Nunca, nunca, nunca… es más… jamás! Le prometas a una mujer algo que no cumplirás. A veces tenemos tan buenos registros memoriales, que podemos hacer mucho con esos recuerdos.

CBF 2: Hay mujeres que no solemos ser cursis o cariñosas, por lo que decir un “te quiero”, “te amo”, “eres mi amor”… entre más melosidades, son cosas que se deben de aprovechar y por lo tanto apreciar. Es así que no les menosprecies el comentario.

CBF 3: Viene de la mano del primer punto, se les apreciará de todo corazón que se recuerde constantemente el amor que profesan por ella. Es decir, nunca olvidar decir un “te amo”, “te quiero”, “eres mi amor”. Recuerden la dificultad que costó que nosotras les dijéramos así.

CBF 4: Hay ocasiones que las mujeres no queremos hablar, y los hombres no quieren escuchar, en este punto no hay recomendaciones… :(

CBF 5: Cuando estamos tristes, hay que apapachar; cuando estamos enojadas, hay que apapachar y escuchar; cuando estamos a punto de golpear a alguien, es mejor correr.

CBF 6: Cuando estamos celosas, es mejor seguir lo indicado, no tanto por darnos la razón o porque de plano desconfíen de la pareja, sino que es mejor para la relación que no existan personas que valgan la pena interrumpan la felicidad.

CBF 7: No empezar con desilusiones, cuando uno pasa por esta etapa todo se vuelve monótono, y dejamos de darle importancia a las cosas que antes fortalecían la relación, sea cual sea ésta.

CBF 8: Los amigos no son impedimento de nada. Si bien en ocasiones se convierten en abogados del diablo, ellos no son nuestros representantes. A veces ayudan de apoyo moral, sin embargo, nosotros somos los que echamos a perder las cosas.

CBF 9: A las mujeres no traten de entenderlas… sólo quiéranlas, es mejor para la salud mental de todos.

CBF 10: Sobretodo, las mujeres no somos complicadas, sólo somos mujeres. Y si ustedes pelean con nosotras por eso, imagínense cómo estamos nosotras.

Después de esto debo aclarar que no es justificación, sólo es una aclaración a ciertas actitudes que solemos tomar día con día.

La próxima semana, hare la contraparte… con hombres… ñaca ñaca… jajajajajaja

Algunas de tantas...

En este tiempo de clima austero, de poco sol, y de mucha agonía... Sólo un pequeño repertorio musical...


Mareo - Babasónicos
Me da vergüenza y no sé si decírtelo
si se me nota no levanto la mirada
y me derrito si te tengo cara a cara
si te encuentro a solasvuelvo a creer en Dios.

Es que me mata tu ausenciay haberte querido tanto
porque el recuerdo no es real
no acepto más pasarla mal
estemos juntos otra vez.

El tiempo arrasa secuestrando mi pudor
cobro confianza y te dirijo unas palabras
caigo al abismo que el presente nos depara
y febril en la caída pregunto ¿que nos pasó?

Use somebody – Kings of Leon

I've been roaming around
Always looking down at all I see
Painted faces, fill the places I cant reach
You know that I could use somebody
You know that I could use somebody
Someone like you

And all you know,
And how you speak
Countless lovers under cover of the street
You know that I could use somebody
You know that I could use somebody
Someone like you
[...]
Im ready now (6x)
Someone like you, somebody (2x)

I've been roaming around, Always looking down at all I see

Otra parte de mí – Aleks Syntek

Como voy a perderte así...
cuando todo iba marchando muy bien
como voy a dejarte ir
si el amor se encontraba aquí...
no me puedes dejar caer...
o es que acaso no lo has notado aun
ya no soy el mismo de aller
y hasta ahora lo pude ver...

Y estoy, descubriendo una parte de mi...
lo que tú te quisiste llevar
yo lo voy a recuperar
hasta que regreses aquí...
aquí...

Llevo delante el corazón
en lo bueno y lo malo que hay en mí...
y es el error que cometí por el crimen de ser feliz
sé que podemos continuar
y buscar otra forma de empezar
y es que no tengo más de lo que soy
y sin tí
ya no puedo ser yo…


Disarm – Smashing Pumkings

Disarm you with a smile
And cut you like you want me to
Cut that little child
Inside of me and such a part of you
Ooh, the years burn

I used to be a little boy
So old in my shoes
And what i choose is my choice
What's a boy supposed to do?
The killer in me is the killer in you
My love
I send this smile over to you

Disarm you with a smile
And leave you like they left me here
To wither in denial
The bitterness of one who's left alone
Ooh, the years burn
Ooh, the years burn, burn, burn [...]

The killer in me is the killer in you
Send this smile over to you (3x)

Apologize - Timbaland

I'm holding on your rope
Got me ten feet off the ground
And I'm hearing what you say
But I just can't make a sound
You tell me that you need me
Then you go and cut me down
But wait...
You tell me that you're sorry
Didn't think I'd turn around and say..

That it's too late to apologize, it's too late
I said it's too late to apologize, it's too late

I'd take another chance, take a fall, take a shot for you
And I need you like a heart needs a beat
(But that's nothing new)
Yeah yeah

I loved you with a fire red, now it's turning blue
And you say
Sorry like the Angel Heaven let me think was you,
But I'm afraid [...]

You Know I'm No Good – Amy Winehouse

Meet you downstairs in the bar and hurt,
Your rolled up sleeves in your skull t-shirt,
You say "what did you do with him today?",
And sniffed me out like I was Tanqueray,
'Cause you're my fella, my guy,
Hand me your stella and fly,
By the time I'm out the door,
You tear men down like Roger Moore,

I cheated myself,
Like I knew I would,
I told you I was trouble,
You know that I'm no good,

Upstairs in bed, with my ex boy,
He's in a place, but I can't get joy,
Thinking on you in the final throes,
This is when my buzzer goes,
Run out to meet you, chips and pitta,
You say 'when we married",
'cause you're not bitter,
"There'll be none of him no more,"
I cried for you on the kitchen floor,

sábado, 8 de agosto de 2009

Con lluvia en la cabeza, y un charco en mis pies...

Es cieto que cada quién crea su propio andar, desde saber la ruta que se plantea hasta saber qué transporte usa, pero qué pasa con el mal fortunio que todos tenemos

Con un tobillo esguinzado, dolor de garganta y un poco mojada aún por la terrible lluvia que azota a nuestro país, me pongo a pensar si es necesario una limpia con huevo de codorniz , o tan sólo es una racha de estas que duran un rato y después regresan cargadas y reforzadas.

En las últimas semanas, viendo, escuchando, viviendo, sintiendo este tipo de pesares; hay que pensar si toda nuestra mala suerte es ocasionado por nosotros mismos (ah! y claro, nuestro amado karma). Porque pues, no todo -directamente- es consecuencia de nuestros actos.

Por ejemplo (absurdo, por cierto), en estas temporadas me acuerdo de la Pantera Rosa y su nube que la acompañaba siempre, y tan sólo regresó para ser tormenta electrica. ¿Fue culpa de la pantera?, ¿el oso hormiguero se la mando?, ¿tenía cargas que pagar?...

No es que en realidad me haya ido del asco (supongo que la frase "puede ser peor" vive cotidianamente en mi léxico y brevario), pero sé que muchas cosas no han sido por mi y para mi.

Es por esto que he decidido dejar de ser corazón de pollo, si, como lo leen, así soy (y espero que ese verbo pase a pasado pronto). Esto pues, porque me he dado cuenta que no llegaré a ningun lado con él. Ni en mi casa, ni en mi trabajo, en los reminentes de mi escuela, ni en futuras oportunidades.

Hay que enfriar la cabeza, y dejar de pensar en el otro, sólo un poco, para volverse un sí mismo controlador de la situación en la medida de lo posible. Y averiguar si mi mala suerte, es mi culpa o sólo una broma jocosa de mi propio destino.

Además de que ya estoy harta de que este tipo de cosas me pasen... por encima, por abajo, por enmedio, por todos lados de mi persona... Ya basta!

Me volveré una jija... para que después no me quieran ver la cara de "buena onda", o de "muy noble para ser real". Simplemente, tomar las riendas de si mismo, y de sus propias metas y las consecuencias que esta tenga. Me he decido.

Porque ya también me harte de que llueva en mi techo, tenga goteras mi cuarto, y se hagan charcos en mi piso.

martes, 9 de junio de 2009

Parte de mis teorías

Y bueno pues... después de hacer un reciclaje con las ideas de la memoria, creo que hay algunas cosas que puden salir a la luz después de tanto tiempo que las he reservado para mi colección privada.

Esto que les haré pasar tiene algunos años conmigo, de hecho estaba en segundo semestre de mi carrera, era el año 2005 y tenía 18 años. Es parte de una colección de pensamientos que frecuentaban mi cabeza después de aprender cosas amargas sobre el amor, el cariño, la amistad y la fraternidad.

Lo quiero compartir porque han pasado muchas noches, y creo que entre más cosas te guardas, menos podrás superarlas. Y este es buen momento para hacerlo. Debo de hacer una aclaración... puede que las palabras que se presenten parescan de una pequella parbulilla (y en gran parte es cierto), pero debeís comprender que soy una persona débil, y que diario trato de dejar de serlo... Así que no juzgais tan duro como puedas, esta es más que nada una muestra de humildad, nobleza, inocencia que ahora siento prudente sacar al mundo. Espero que guste....

Capitulo VI


A pesar de todo, y aunque el tiempo pase, las experiencias que tienes te enseñan algo.


Los golpes que te das al caminar por el camino que te tocó, te enseñan a sobrevivir en esta jungla, donde sobrevive quien más fuerte sea (desgraciadamente así es). Solemos pensar en nuestros momentos difíciles: que será lo último o que nuestra jareta de fortaleza se ha derrumbado y que nuestra fuerza se ha acabado, pero nunca es así. Tenemos siempre la fuerza para seguir adelante y no dejarnos caer, y aunque sea a gatas pero salimos del hoyo.

Eso es lo más valioso que tenemos: nuestro espíritu de lucha y es por eso que cuando caemos, recapacitamos y nos levantamos. Y sí volvemos a caer, el golpe ya no es tan duro como antes solía ser y salimos más fácilmente que en la primera vez (cabe aclarar que esto que escribo no pasa en todas las personas o en todas las situaciones cada individuo es muy distinto y respetable).

Cada vez nos llenamos de fortaleza y de nuevas ganas de vivir. Y aunque el mundo que nos rodea sea una “piltrafa”, nosotros sabremos aprovechar cualquier tipo de dificultad o de circunstancia.

La cuestión de esto es aprender a no endurecernos de corazón y darnos la oportunidad de seguir viviendo y respirando cada vez más hondamente.

Cuando el mundo nos da la espalda, y pensamos que todo lo que hemos hecho no ha servido para nada, debemos recapacitar y pensar que éste episodio nos ha de servir para dos fines principalmente: crecer a partir de este error y sacar lo mejor de él; y por supuesto saber que existe ese obstáculo para tratar de no volver a caer en él.

Al paso de los años te das cuenta que la vida es tan sólo una gran lección y cuando no tengamos la necesidad de aprender más, es cuando fallecemos (o por lo menos así lo quiero ver). Cada tropiezo, cada lágrima, cada herida, cada risa y cada palabra significa algo, y es que seguimos vivos y que de ese detalle algo debemos aprender. Por algo debemos vivir lo que estamos viviendo, y este puede ser un buen pretexto para seguir respirando.

No me arrepiento en lo mínimo de lo que me ha tocado vivir, ni pienso que haya algo que me haga falta algo por vivir pero tampoco lo he vivido todo; esa es la delicia de mi vida, que tengo la esperanza de vivir y sentir más de lo que obtenido hasta ahora. Y que todo lo que he vivido fue, es y será por algo, tendrá un propósito fundamental en mi vida.
Es por eso que no creo ya en el suicidio, ya que no puedo ser tan egoísta conmigo misma y con todo lo que involucro como para negarme la oportunidad de seguir aprendiendo.

He tenido buenas y malas experiencias como todos los mortales que pisan este suelo, y no me quejo, y sí lo hago es porque manifiesto que sigo viva y que estoy sintiendo. Desde la brisa de la mañana como la tierna luz lunar, todas esas sensaciones me hacen ver que hay algo adelante que desconozco pero que puedo llegar a conocer, a saber, inclusive a comprender.

Independientemente de mi historicidad, la vida (¡cómo todos lo saben!) no es un proceso sencillo, pero tampoco es un laberinto del cual no haya salida. Es tan sólo un mapa y un camino; el mapa es toda la educación que hemos recibido y el camino esta conformado por nuestras acciones; podemos tomar distintas rutas unas nos indicará el mapa que están bien y otras que no son las más correctas pero seguiremos adelante para llegar a nuestro destino; y es éste el cual nosotros debemos formar y conocer.

Y tomando en cuenta que no necesariamente nuestro destino es el final de la ruta (que por cierto, esa es la muerte) pues lo único que nos queda es dar un paso más hacía delante y actuar como queramos ya que “al fin y al cabo” es nuestra vida y sólo nosotros sabemos que queremos hacer, aunque esta visión discierna de la de nuestros seres queridos, pero así es esto.

La cuestión de esto es saber vivir.

martes, 26 de mayo de 2009

Sólo un día más

Al paso de los años, nos damos cuenta que nos vamos haciendo más frívolos ante nuestra propia realidad. No pensamos en los errores que tenemos, pero si en qué le hace falta al otro. Y fue así como tú me lo dijiste.
Sabía que no eran buenas palabras las que contenían en esa carta, sabía que no era la misiva que yo pudiera esperar de tu persona, y lo peor, no sé por qué, pero decidí abrirla.
Y después de más de ocho años de conocernos, me vienes a decir toda la imagen y concepción de mi (dirías "más vale tarde que nunca"... pero muuuy tarde sería).
Debo decir que si... muchas cosas son certeras sobre mis hombros, como mi inseguridad en la calle, mi fobia a las alturas y mi amor por las causas pérdidas.
También es cierto que me gusta pasar las tardes lluviosas acompañada, o que tomo más cuando tengo un malabar en la cabeza, o que cuando necesito cariño no lo pido, sólo me acerco a buscarlo. Sabes qué pienso de las relaciones humanas, y más cuando se trata de asuntos sentimentales; el por qué no soy exigente, pero si clara y plantada.
Sabes cuando necesito un abrazo aunque me encuentre a metros de distancia; sabes cuando estoy a punto de llorar y el chiste tan malo que siempre me contaste para que me riera en tu hombro, mientras tu mano acariciaba mi mejilla.
También conoces mis celos a las personas que lo merecen, me conoces enojada con el mundo y contigo mismo; mis berrinches y mis malas palabras. Reconoces a mi persona cuando no quiero decir por qué, de qué, cómo o cuándo, pero estoy enojada contigo y no lo hago aparente. Sabes cómo hacerme gritar de furia diciéndote que te fueras y no regresaras nunca, aunque siempre fue mentira. Sabes cómo abrazarme para que no te dejara ir. Sabías cómo hacerme amarte... sólo un día más.
Pero dentro de la lista de características que me detallan, puedo decir que también es cierto que me dejaste un miedo impresionante por las huellas que tuvieron tus pasos en mi. Es cierto que me estoy dejando llevar por la mujer que nunca fui y que nunca quise ser, ante la enorme soledad que me embriaga... es cierto que necesito un alto en mi vida... pero me siento mal de que me lo diga la persona que me ha formado en esos aspectos hasta el día de hoy.
Está es la última vez que escribo para ti. No por reproche, no por celos, no por exceso de cariño congelado, no por reclamarte lo nunca dicho. Tan sólo es porque si quiero librarme de esas malas tendencias (totalmente ciertas) que he tomado de unos años para acá, contigo debo de empezar.
Gracias por todo lo que me diste, quitaste, compartiste y hasta me donaste. Gracias por el amor, por el afecto, por la pasión, la calentura y hasta por el odio. Gracias por enseñarme a odiar a la persona que más he amado, por ser el reflejo de todo lo que un día fuiste. Gracias por hacerme ver frágil y dejarme desnuda ante el reflejo de la luna.
Los insultos, los daños, los golpes omitidos, las lágrimas derramadas, los gritos, las quejas, todo lo malo... te lo tengo que agradecer. No sé bien por qué; y no... no es mi lado mártir o masoquista siempre mal aplicado, y hasta con humildad, como tú lo llamarías, sino porque tengo claro que es parte de la lección que me toca aprender.
Te voy a extrañar el tiempo que tenga que extrañarte, hasta que ame a otra persona como yo quiero volver a amar. Y todo lleva su proceso.
Lo que me queda por decir, es que aunque ya no seas tan mío como algún día lo fuiste, seguirás estando en esa parte de mi ser que sólo se abre con el par de los años y las lágrimas que recompensan el dolor sentido repetidamente por recordarte.
Y me cuidaré, lo prometo; no me dejaré caer, como alguna vez te lo dije, no seré más frágil de lo que ayer fui.
Y si... también estaré con los ojos abiertos, para ver al cielo, a las estrellas con su luna, como para ver lo que me ofrecen... Trataré de no ser tan ingenua a veces, pero tú sabes que no me es fácil ver más allá, creo en las personas... aunque me decepcionen y termine haciéndome a un lado.
Por supuesto, trataré de encontrar eso que siempre anduvimos buscando... y que nos faltó mucho por hallarlo en nosotros mismos.
Por último, y no por ser menos importante, conservaré esa promesa que hicimos cuando decidimos armar un cuento... que no tuvo un final feliz.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Mi otra sombra

De repente en un sueño te apareciste... no sé de dónde saliste pero empezaste a perseguirme.
Sentí tu aliento sobre mi hombro, se hacía cada segundo más pesado soportarlo. Fue entonces cuando me levante de la silla de ese café (por cierto, uno de mis favoritos). Salí del comercio hacía la nada, lo único que quería era olvidarte y dejarte en el lugar de dónde nunca debiste salir.
Parece que adquirí una nueva sombra...
Te quería perder en alguna de las calles de esta enorme ciudad, pero más bien parecía que bien tenías el ojo entrenado para ese tipo de cazería. No puedo imaginar qué cruza por tu cabeza, o cuál es el afán de toparme de frente. ¿Qué me harás cuando me tengas en tus manos?
A las dos de la tarde todos los sitios de esta metrópoli parecen estar congestionados. La calle 16 de Septiembre -obviamente- no era la excepción. Más bien parecía una gran junta de pequeños grupos asociados entre sí. Pocas familias, más bien era uno de los padres que venía con los pequeños. Comerciantes en todos lados, además de sus gritos, colores, texturas, sonidos, olores... otro mundo lejano.
Mis pasos eran veloces, pero creo que los tuyos andaban al mismo ritmo.
"¡Maldita sea!, ¿dónde podré perderlo?", me pregunte para mis adentros.
El tránsito, la multitud, los automóvilistas, todo hicieron que mis reflejos despertarán, y lo único que
pude hacer fue correr. Fueron como diez minutos los que anduve así.
Me hizo frenar la boca seca después de estar bajo el sol tanto tiempo. Un tendero se me atravesó, y pude disfrutar algo de líquido que inmediatamente refrescó más que mi alma. Parece que he perdido a mi cazador, y mi corazón se siente más aliviado.
Mis ojos aún no están distraídos, esperan encontrarte nuevamente en algún sitio de mi andar. Tengo suerte para hallarte, o el beneficiado es otro. Con mis años a cuestas, me he dado cuenta que es imposible dejarte, siempre preparas nuestro siguiente encuentro. Lo que no logró averiguar es cómo sabes tanto de mí, y por qué la sobre preocupación de mi persona o de lo que hago día a día. (Y yo qué pensaba que mi vida era monótona...)
De repente el día tan despejado, se empieza a cerrar. Parece que una tormenta se aproxima, y es mejor que salga de este lugar, que otra vez ha hecho que camine con la boca a sabor a hiel.
Aunque todavía con unas perlas de sudor en la cabeza, y un poco ansiosa, empiezo a caminar por ahí. Me cuido la espalda al dejar la tienda que me hizo frenar. Mi corazón ya sigue su marcha normal. Todo ha vuelto a la normalidad. Pero ya son cuatro veces las que mi corazón piensa lo mismo erróneamente. Sólo espero... que esta vez sea la última por fin.
Una... dos... tres cuadras al frente, y una más a la derecha para llegar a donde mi transporte me espera. La experiencia me ha dicho que no sea por lugares solitarios por los cuales yo divague. Por lo tanto, veo que a la cuadra de distancia hay suficientes personas como para no considerarse un paraje abandonado.
El cielo se empieza a cerrar más, parece que de repente anocheció. Sigo caminando. Tengo un mal presentimiento de todo esto...
Doy la última vuelta para llegar a mi destino. Mi corazón da un latido con fuerza al escuchar un paso y un sonido metálico detrás de mi. Sólo alcanzo a girar la cabeza hasta el hombro. Un golpe frío, con sabor a metal me ha dejado hundida en la obscuridad de mis pensamientos.
...
No sé cuánto tiempo ha pasado... mis sentidos empiezan a cobrar una vez más vida. Primero es el oído, después el olfato... después me hago consciente del dolor de mi nuca, ese que me dejo sumergida en sueños hace unos momentos.
Mientras me levanto y reconozco el dolor, abro poco a poco los ojos. Hay luz, que me permite deslumbrar lo que parece un bosque algo perdido. Estoy en una colina donde a lo lejos hay un par de árboles de gran altura. Hay una luna llena encima de mi.
No se siente mucho alrededor... algunos grillos al fondo, el viento correr a mi lado (que me hace despertar en poco tiempo), el agitar de las hojas de los árboles... parece que hay un río cerca...
En mi tranquilidad (falsa tranquilidad), empiezo a caminar hacía los árboles. Todo se pierde en medio de la obscuridad. Cada vez voy más rápido, empiezo a sudar de las manos y siento como la electricidad toma mis piernas, esta vez para darles fuerza y recordar mi instinto de supervivencia.
Uno... dos... tres disparos hacía mi. Parece que se han percatado de mi ausencia.
"¡Maldita sea!"... sólo distingo esas palabras salir de mis labios.
Mi garganta y boca las siento secas... es del tiempo que permanecí inconsciente. Mis manos sólo hacen que tiren a mi cuerpo hacía avante. Sólo es una voz la que me persigue... "¿si tiene un arma, por qué no sólo tira del gatillo?... maldita sea... ¿dónde demonios estoy?"...
Corro, corro... corro más rápido de lo que mis ideas dan... se acerca el primer árbol a mi... "creo que estando adentro de la malesa puedo escabullirme más fácil"..."pero eso no pasó en la ciudad..."
Miles de dudas corren en mi, y en mi torrente sanguíneo que corre... no corre, vuela.
Ya me encuentro a pocos metros... ya casi, ya casi...
Algo me quita el aire... no puedo respirar... siento una presión en mi estomago...
Me siento desfallecer, tengo un brazo en torno a mi cintura. Desesperación y frustración.
Un golpe me deja en el suelo, sobre el pasto húmedo, aún huele a tierra mojada. Boca abajo, siento como sangre recorre mi boca, mis brazos pierden fuerza, no puedo ya estar más de pie.
"No... de lejos no puedo oler tu miedo, frustración...", una voz... familiar...
Parece que hace años puedo distinguirla, recorro mentalmente caras de personas, cercanas, lejanas, parientes, conocidos, amigos... no, no la encuentro.
"¿Quién eres..?"... crédula... hasta yo me percato de mi torpe inocencia fuera de contexto.
Siento tu cuerpo bajar al suelo, estas a mi lado... siento por segunda vez en el día tu aliento, está vez, en la nuca. No me contestas, no me hablas, sólo acaricias mi cabello... como si fueras una persona que me apreció en algún momento de mi vida.
No puedo formular nada en mi cabeza, no sé qué harás de mi.
Tu mano se desprende de mi cabeza. Algo jalas de tu cuerpo. Yo sólo puedo ver hacía enfrente.
Un disparo...
Dicen que nuestra cabeza es como una cámara fotográfica... la última toma de mi vida es la maleza con algo de luz de fondo, de la única testigo de mi muerte, la luna.

martes, 21 de abril de 2009

Mmm... mmmmmm.....mmmmmm y por qué no?

Imaginate sólo un momento de paz y tranquilidad... sólo para distraerte un poco....
Uno de estos días te encuentras en la playa... en la playa de tu preferencia, donde aprecias cada uno de los sonidos y texturas que hay en tu entorno. Todo se vuelve un poco más intenso, más de lo que acostumbras percibir las cosas.
Te encuentras de repente somnoliento a la orilla del mar... sabes qué ha pasado pero no quieres recordar. No hay nadie en cientos de metros... por lo menos no alguien que te reconozca y sepa de dónde vienes.
Todos tus sentidos vuelven a cobrar vida. Una brisa recorre tu cuerpo, el frío lo recibe tu piel estremeciéndote. Es de noche, tal vez más tarde de lo que crees. Las estrellas están sobre tu cabeza. Y tú estás tirado bocarriba, en alguna parte de la orilla del mar.
Mantienes tus palmas pegadas a la arena, atrapando cada grano entre tus dedos, jugando con un poco de ella, como cuando de niño jugabas con la tierra para poder apreciar lo seco o húmedo que era; además de poder sentir lo polvosas que se quedan tus manos después de tantear por ahí.
Tu pecho se encuentra muy en alto, puedes inhalar más aire del que nunca has podido disfrutar. Respiras ese aire que siempre anhelaste en las noches de ciudad, esas noches que te parecían eternas al no encontrar frescura y algo de sencillez en el ambiente. Sientes como la brisa salada te llega a la cara, sólo para despertarte y recordarte que enfrente tienes dos inmensidades: el cielo y el mar... (el mar es el reflejo del cielo en la tierra).
Respiras... respiras... cada vez más lento tratando de decifrar los miles de aromas que hay. Sal, humedad, un poco de naturaleza... son muchas cosas las que identificas... se hacen todos perceptibles a tu nariz. Los disfrutas en cuanto son tuyos y los puedes poseer.
Tus pies juegan con un poco del mar que llega a tus puntas... parece que sólo llega a saludarte al mojarte ligeramente la punta de los dedos. Sientes que el agua de mar no está fría.. más bien, raramente se mantiene tibia... y enternece cada poro de tu piel al acercarse intermitentemente a ti.
Y ese estremecimiento recorre tus pies, piernas, rodillas, cadera, brazos, espalda, nuca, y llega a la cabeza para poderte sentir vivo un rato más.
A lo lejos escuchas el ritmo del mar, cómo cada ola choca con la arena, piedras o con sí misma... Pareciera que se asemeja contigo mismo, al poder diferenciar cada golpe que da en contra de su dureza, con los latidos de tu corazón. Vive ahí algo que desconoces, pero que aún no se te ha permitido descubrir. Ahora, sólo lo disfrutas y creces con cada ola, y mueres con cada ráfaga de aire.
Hay más sonidos atrás... unas gaviotas... la brisa chocando en contra de las palmeras, arbustos y edificaciones que se encuentran cerca... algunos grillos... un silbido que hacen el mar y el aire al coquetearse en la noche. Parece que hasta las piedras tiene vida, una vida que aprecian más que cualquiera que nosotros hemos aprendido a hacer.
Abres tus ojos, la obscuridad te cae encima con unos puntos llenos de luz. La bóveda celeste se abre ante ti. Ves las estrellas... estiras las manos para alcanzarlas, pero parece que huyen de ti. Hacía el horizonte, la reina del lugar sin nombre: la Luna. Es de color blanco perla... se ve un poco sola... parece a punto de morir...
Parpadeas con fuerza tratando de negar la muerte... no quieres abrirlos de nuevo...
De un momento a otro, tu curiosidad de engaña... los vuelves a abrir... todo se vuelve carmesí...
Se te queda en la retentiva el violeta, rojo, amarillo, anaranjado, azul, el blanco que pudiste ver... es cómo un colage de colores, pero aún así puedes distinguir cada uno de ellos... y no... no es un sueño...
Fuerza con los puños cerrados atrapando granos en tu palma... abres los ojos para no volverlos a cerrar.
Sí, has dejado de vivir en el pasado del día, y ahora se te enfrenta el futuro en tus ojos.
El Sol queda a tus espaldas, pero ilumina todo a su paso... más bien, lo quema.
¿Qué dejaste atrás en las huellas de la Luna?

martes, 24 de marzo de 2009

Gracias al autor!!

Bueno... de repente en esos cinco minutos en los cuales tomas una revista entre las manos, puedes encontrar cosas buenas que te atraigan el ojo, este es el caso.

Alejandro Páez Varela es subdirector de un diario de circulación nacional cuya trayectoria es impresionante (sino fuera así El Universal...), además de un escritor que me llamó la atención por un "hasta atrás" -sección de Día Siete-. Lo tengo que transcribir completo sino perdería la esencia de lo que significa, así que espero no molestar al autor (no se reciben demandas.. je je je).

Se llama "Rento mi vida amueblada mientras regresas".

"Bloqueé mi página en Facebook porque no me voy a aprender el password tan fácilmente, como quieren, y lo cambié a diario hasta que alguien sin rostro me notificó que estoy fuera. Me siento tan débil que si una hoja hace ruido al caer, olvidaré las claves de acceso al administrador de mi blog y al de cuatro sitios; a mis tres correos obligatorios, a los cuatro contadores de hits que verifico, a los 10 diarios online que debo leer por la mañana. No recuerdo los pins de mis tarjetas de débito y voy en persona al banco para proveerme de efectivo. Colapsé cuando me pidieron el número de empleado en el periódico en el que trabajo, y respondí con un gruñido cuando me detuvo una patrulla y un agente preguntó por la tarjeta de circulación. Renuncié a la licencia de conducir.

Me senté a escuchar a Bach y recordé que un borracho golpeó mi chelo y debo pagar una millonada por repararlo. La lavadora automática silva canciones chinas cuando termina un ciclo de secado. Si hay un apagón, el no-break de mi computadora brinca en pitidos que me hacen pensar en las voces de los que llaman a la Compañía de Luz y Fuerza para exigir que les devuelvan una parte de sus vidas.
El clip del Word de Microsoft me tiene hasta la madre con su ceja levantada. La risa del dependiente-lleno-de-espinillas en la papelería me ha dejado sin cartucho de tinta para la impresora. Los controles del Wii están descargados justo cuando quiero usar el Wii Fit. El iPhone es mi único consuelo a pesar de que me molesta su autosuficiencia. No junto las estampillas de descuento de Starbucks, Subway o Pizza Hut y me gano la burla de sus empleados. No soy invitado especial de Cinemex. No hago mi manifiesto cuando salgo de Texas después de visitar a mis padres. No me persigno frente a una iglesia. No repito la oración que me enseñó mi madre aunque recuerdo los cánticos y hossana en las alturas, y de aquí el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.
No guardo los DVD aunque se rayen. No cambio los CD de mi carro y oigo, entonces, solamente seis. No acomodo los libros en orden alfabético ni por autores ni por temas ni por nada, y no terminé la escuela. Creo en la verdad y aún así miento. Me aferro a lo que cuelgo en el pecho y si el aria alcanza un infinito cierro los ojos para que se me olvide todo lo anterior.
Me alegro cuando el commendatore me invita al infierno. Me duelen las mujeres que no saben de antemano que soy estéril. Rebuzno porque soy intolerante a mi propia voz.
No piso las rayas de la banqueta. No vuelvo a las cocinas que huelen a pápalo. Río para que el chiste sea obvio. Mimo a mis perros porque soy yo en ellos. No rasco los muebles de rattan porque no soy gato. No consigo conciliar el sueño. No renunció a imaginar que todavía me quieres. No dejo de pensar en ti un sólo día de mi vida, y a veces, cuando el mundo se me viene encima, repito tu nombre porque no es un conjuro y no me salvará.
Rento mi vida amueblada mientras regresas. Me siento en la orilla del banco para ver si me caigo de tu lado. Lloro si una burbuja en la bañera tiene el corte de cabello con el que te conocí, porque me entera de un mundo que no permite soñar"
Estas son cosas lindas... cosas lindas las del amor, ilusiones y detalles... nop?