sábado, 8 de agosto de 2009

Con lluvia en la cabeza, y un charco en mis pies...

Es cieto que cada quién crea su propio andar, desde saber la ruta que se plantea hasta saber qué transporte usa, pero qué pasa con el mal fortunio que todos tenemos

Con un tobillo esguinzado, dolor de garganta y un poco mojada aún por la terrible lluvia que azota a nuestro país, me pongo a pensar si es necesario una limpia con huevo de codorniz , o tan sólo es una racha de estas que duran un rato y después regresan cargadas y reforzadas.

En las últimas semanas, viendo, escuchando, viviendo, sintiendo este tipo de pesares; hay que pensar si toda nuestra mala suerte es ocasionado por nosotros mismos (ah! y claro, nuestro amado karma). Porque pues, no todo -directamente- es consecuencia de nuestros actos.

Por ejemplo (absurdo, por cierto), en estas temporadas me acuerdo de la Pantera Rosa y su nube que la acompañaba siempre, y tan sólo regresó para ser tormenta electrica. ¿Fue culpa de la pantera?, ¿el oso hormiguero se la mando?, ¿tenía cargas que pagar?...

No es que en realidad me haya ido del asco (supongo que la frase "puede ser peor" vive cotidianamente en mi léxico y brevario), pero sé que muchas cosas no han sido por mi y para mi.

Es por esto que he decidido dejar de ser corazón de pollo, si, como lo leen, así soy (y espero que ese verbo pase a pasado pronto). Esto pues, porque me he dado cuenta que no llegaré a ningun lado con él. Ni en mi casa, ni en mi trabajo, en los reminentes de mi escuela, ni en futuras oportunidades.

Hay que enfriar la cabeza, y dejar de pensar en el otro, sólo un poco, para volverse un sí mismo controlador de la situación en la medida de lo posible. Y averiguar si mi mala suerte, es mi culpa o sólo una broma jocosa de mi propio destino.

Además de que ya estoy harta de que este tipo de cosas me pasen... por encima, por abajo, por enmedio, por todos lados de mi persona... Ya basta!

Me volveré una jija... para que después no me quieran ver la cara de "buena onda", o de "muy noble para ser real". Simplemente, tomar las riendas de si mismo, y de sus propias metas y las consecuencias que esta tenga. Me he decido.

Porque ya también me harte de que llueva en mi techo, tenga goteras mi cuarto, y se hagan charcos en mi piso.

No hay comentarios: