domingo, 28 de agosto de 2011

Para las féminas...

En vista de lo acontecido los últimos días, meses, años... Escribiré esto dedicado a todas las mujeres que conosco y que tienen alguna relación conmigo, y bueno, también a sus hombres... ya verán por qué.

1.- Si tú eres mi amiga, vientos! Recuerda que aquí se viene manejando el Código ético femenino, el cual no describiré en este lugar, pero si te consideras una "buena chica", seguro no hará falta te lo recuerde.

 
2.- Si eres novia de alguno de mis amigos, recuerda:
 
    a) No quiero nada con tu novio más que una sincera amistad. Debe quedar claro que si ubiésemos (mi amigo y yo) querido alguna relación, ya la hubieramos tenido, incluso mucho tiempo antes de conocerte. El hecho de que tú llegues a su vida, no lo hace más interesante, irresistible o atractivo para mí. La frase de "sólo somos cuates" debe quedarte bien grabada en la cabeza; y esto en pro de tu hígado, porque el mío -supongo- estará dedicado a la degradación etílica. Tampoco esto debe de suponer que yo la haga de su mamá, no... Mis cuates ya están lo suficientemente "grandecitos" para saber lo que hacen, lo más que puedo hacer por tí es darles un mega zape y advertirles el paquetazo que podrían arriesgar.
    b) La verdad es que no me interesan las escenas de celos. En realidad, ni yo soy celosa!!! Así que debemos de descontar que por uno de tus arranques, yo deba sacrificar algo. Sólo se haría esto si es que mi amigo lo considera necesario, y si es así, seguro lo arreglamos.
    c) Para mi, mis amigos son como mis hermanos, por ello NADA podría ser carnal (incluso esta regla muchos me la han recriminado -ok, no tantos y lo aclaro para no sonar presumida o así). El punto es que no pasará nada de nada.
 

3.- Si eres ex novia de mis cuates:

    a) No esperes que te dé un mega abrazo la siguiente ocasión que te vea en la calle, y menos si vengo con el "susodicho" en cuestión. Él sabrá si saludarte, y por ende yo lo haré.
    b) No me meteré en asuntos tipo "habla con él para ver si regresamos", y ese tipo de cosas. Honestamente, me dan mucha flojerita, y ustedes -sólo ustedes- saben sus asuntos, así que a mí ni me metan.
    c) No me vengas con pretextos de que por mi culpa, ustedes tronarón. Mejor consíguete un mejor pretexto, porque yo "ni vela en el entierro".


 
4.- Si eres la novia de uno de mis ex:

    a) No, no voy a regresar con él. Menos mientras está contigo, la verdad de las cosas es que si se ha terminado nuestra relación, no veo como pretexto válido para regresar. No creo en las segundas partes, así que no, no te pondría el cuerno conmigo.
   b) El hecho de que me hablen aún en plan de cuates, es porque nuestra relación acabó en eso: "en plan de cuates", así que porfa no empecemos con malas historias de "ella no te olvida" o shalala. Los dos sabemos que nos llevamos estúpendo y hasta ahí. Incluso, podría llegar el momento en que le dé unos buenos consejos para que te trate mejor, recuerda que yo también lo conosco bien (y por eso no regreso con él... jajajaja)
    c) Soy toda una lindura de mujer -bueno, casi-, pero esto no significa que debas de temer a mi presencia. La verdad es que sí, hubo algo muy lindo en nuestro pasado, pero eso ya no se repetirá. Por lo que no es bueno empezar con las competencias. Incluso, yo respeto mucho su relación actual, así que porfa, no te pongas "loca" si es que me ves platicando con él en algún momento de la vida.



Disculpen si sueno algo directa, sin sentimientos o demasiado franca, pero es que no logró entender cómo por qué la actitud de un par de chicas... Yo si me intereso por alguién, será soltero y no será de mis mejores amigos. Hay que aprender a dividir las cosas...

He dicho!

Una parte de la máscara.

A pesar de que casi toda mi infancia la viví en hospitales y clínicas, aún no puedo soportar ese típico aroma que hay en sus pasillos y que te dan la bienvenida a ese lugar de sanación (por así llamarle). Mucho menos si se trata de asistir a una cita, chequeo general, o -peor aún- internar a un familiar o persona querida.

Tampoco, he logrado recapitular el soundtrack de este tipo de viviencias, pero si de un color pudierá dibujar todos estos momentos, definitivamente sería el sepia.

Aún no puedo determinar cuál es el punto que más me agobia de todo esto, sí el saber que todos los sanatorios tienen las puertas muy grandes, o el hecho de no poder salir corriendo en dichas circunstancias. Me parte el alma hasta las lágrimas, ese justo momento en el cual te hacen entrega de la ropa de las personas que vienes a internar, esa invariable pero fatal despedida en el elevador la cual te llena de dudas, pero nadie te las puede contestar, esas ocasiones donde los ves tendidos en la cama con miles de extensiones de plástico en los brazos, cuándo ponen un yeso en alguna extremidad mientras mantienes tu cara pálida...

Creo que por eso mi renuencia a meterme a la escuela de medicina. ¿Conciben una cirujana que no pare de moquear sobre la plancha, justo antes de la operación?

Aprendí a mantener mi distancia con el alcohol 96, las vendas, los medicamentos, las jeringas, los sueros, las intravenosas, las planchas, el yodo y los focos grandes. Es una mezcla de aromas y colores que provocan que la sangre sea el menor distractor.

El distancirme de una persona querida, para que ésta vaya a la cirujia, y yo a la sala de espera, es lo peor que puedo vivir. Y aún con todo el corazón quebrado, mi alma entristecida y los ojos lagrimeando, no he podido aprender a asimilarlo.

Lo bueno que me queda de todo esto es que he aprendido a colgarme bien mi máscara de Pamela, de indolencia, y de no pasa nada... De poder decir "todo está bien" (a pesar de que las lágrimas corran al interior de mis mejillas).