Debo de empezar con agradecer la compañía de mi familia. Este año de vida me ha mostrado que no importa cuántas veces termines peleándote con ellos, en los momentos más difícil ahí están. Y aunque luego rezongue porque muchas veces las cosas no salen como espero, tengo que agradecer que aún siguen aquí. Más por aquello de que, bueno, después de ver a un par de familiares en el hospital, lo más prudente es aprender a disfrutar de ellos.
También en mi anecdotario debo de agregar ciertas relaciones extrañas -y románticas por ende en mi caso-. Este año se acabó una que me dolió, más que por toda la relación, por todo lo dado. No es que suene egoísta, es que más bien recordé esa parte de ser vulnerable ante una persona que empezaba a aprender de ti. Abrí demasiado mi confianza y hace mucho tiempo no me veía tan frágil. Pero sadomásoquista debo decir también que me gustó. Eso porque te recuerda ser humano y empatizar con el resto (super cursi, no? je je). Después de que todo eso acabo, sólo me resta recuperarme otra vez para seguir adelante, como siempre lo he intentado hacer.
Me di cuenta que hay amigos que te dan machetazos por la espalda. Lo peor es que siempre creíste en ellos. Pero hay personas que son más amigos de lo que nunca te imaginaste. Todo cae por su propio peso, y las cosas siempre pasan por algo.
Y algo muy importante... aunque hay cambios que prometan mucho, no siempre vale la pena caer en ellos. La vida es un albur, así que siempre hay que saber recibir una mentada de madre, sólo para después demostrar que hay mejores opciones en la vida.
Hace un par de días, curiosamente, platicando con mi madre de las tragedias familiares (novedades sarcásticamente hablando) decía que llegamos a pensar que a esta vida sólo llegamos a sufrir, y en realidad disfrutamos únicamente cinco minutos de nuestra vida. Ok, olvidando lo dramático que sonó mi progenitora, puedo decir hoy que vale la pena seguir sólo por esos cinco minutos de felicidad. Tanto es así, que volvería a vivir "tan amargamente" para tener otros cinco minutos así.
Son tan sólo, lecciones de vida... a mis 24 años debo seguir aprendiendo de cada paso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario