Y que se nos acaba este 2010... otros 365 días que como agua se nos van entre los dedos. A muchos nos dejan variados sabores en la boca, desde las mieles del éxito hasta la amargura de las lágrimas, pero al fin y al cabo más experiencias que después recordaremos con una sonrisa en la cara.
Vaya, cuántas lecciones no hemos aprendido?! Debo decir que son muchas las que he absorbido en este año, muchos duelos y separaciones, frases que de mi cabeza nunca se irán. Pero bueno, que sería la vida de no tener altibajos. Esas malas lecciones que nos hacen disfrutar los cinco minutos de dulzura de esta vida.
Hoy puedo decir que aunque fue uno de los años donde más me lloré, también fue uno que jamás olvidaré por tantas cosas que aprendí. Desde el poder de un "no" bien puesto, hasta saberse derrotado pero con la frente en alto. Y sin embargo, aún me falta tanto por aprender.
Muchas personas se han ido de mi lado, sin lugar a dudas se fue una muy importante para mi. Pero pues, sé que le irá mejor. Era necesario... bueno, más que necesario, era inteligente hacerlo (¿para qué quedarse en un lugar donde ya no se le quiere?, o lo peor ¿para que estar con alguién que ya no te quiere?). Pero este fin de año otras tantas amistades se vuelven a presentar, eso debe de ser lo importante.
También cerré ciclos... ok, de acuerdo, igual no fue por decisión propia, pero creo que por algo pasan las cosas, y si bien no me fue grato en primera instancia, sé que vendrá algo mejor, o por lo menos esa idea quiero preservar en mi cabeza.
Por otro lado aprendí que aunque las circunstancias no sean las mejores, uno debe de ser más inteligente que el resto. Y aquí viene el dicho de "pez grande como pez chico". Supongo que en algún momento aprenderé a ser pez grande, pero vegetariano de preferencia.
Y bueno, con mis amigos puedo decir que han permanecido aquellos que siempre han de estar. Esto lo digo porque valoro su presencia, aunque no estemos todo el tiempo juntos (y que bueno porque sino nos volveriamos locos e histéricos), pero siempre estamos cuando nos necesitamos, eso es lo valioso de una amistad. Debo de dar gracias también a aquellos nuevos integrantes, muchas gracias por confiar en mi.
En cuanto a mi familia... pues las cosas no serán fáciles pero estamos conscientes de que seguiremos ahí, donde debemos estar: al pie del cañón. Hace mucho que no lo pensaba, pero me da gusto saber que cuento y tengo a esta familia, así como disfuncional y un poco loca como es, pero ahí está, y ahora más valiosa que nunca.
Sólo me resta decir que hoy me rindo a mis vicios y pasiones. Hoy me quiero hacer más fuerte y dejar atrás tantas cosas y lastras que he venido arrastrando tanto tiempo. Esto porque me vuelvo vieja, y me harta saber que sigo con lo mismo de hace años. No es que tenga 50 años, pero empiezo a vivir mi cuarto de siglo, y ya me cansó que en 25 años no haya podido olvidar tanta carga que traigo innecesariamente a mis cuestas.
Es por ello que las personas que quieran seguir conmigo, adelante, bienvenidas con los brazos abiertos. Y aquellas que decidieron irse, también adelante. Porque no soy quién para atarlas a mí, solamente ustedes saben si quieren o no estar conmigo. Estoy cansada de autosacrificarme, de solapar y de ser solamente yo la que estoy presente. Estaré para las personas que decidan estar... por el resto, no puedo hacer mucho más que darles las gracias y decirles que si deciden regresar aquí estaré, pero no esperaré a su regreso, y mucho menos a su paso.
Por todo lo demás, supongo que es cosa de evolucionar, crecer y madurar. Sin perder la escencia que nos envuelve y que somos en todo momento y nos identifica como únicos e irrepetibles.
Y por todo esto, y por lo que viene, bienvenido 2011, y a las 365 nuevas oportunidades de aprender, rompernos la cara y levantarnos.
Vaya, cuántas lecciones no hemos aprendido?! Debo decir que son muchas las que he absorbido en este año, muchos duelos y separaciones, frases que de mi cabeza nunca se irán. Pero bueno, que sería la vida de no tener altibajos. Esas malas lecciones que nos hacen disfrutar los cinco minutos de dulzura de esta vida.
Hoy puedo decir que aunque fue uno de los años donde más me lloré, también fue uno que jamás olvidaré por tantas cosas que aprendí. Desde el poder de un "no" bien puesto, hasta saberse derrotado pero con la frente en alto. Y sin embargo, aún me falta tanto por aprender.
Muchas personas se han ido de mi lado, sin lugar a dudas se fue una muy importante para mi. Pero pues, sé que le irá mejor. Era necesario... bueno, más que necesario, era inteligente hacerlo (¿para qué quedarse en un lugar donde ya no se le quiere?, o lo peor ¿para que estar con alguién que ya no te quiere?). Pero este fin de año otras tantas amistades se vuelven a presentar, eso debe de ser lo importante.
También cerré ciclos... ok, de acuerdo, igual no fue por decisión propia, pero creo que por algo pasan las cosas, y si bien no me fue grato en primera instancia, sé que vendrá algo mejor, o por lo menos esa idea quiero preservar en mi cabeza.
Por otro lado aprendí que aunque las circunstancias no sean las mejores, uno debe de ser más inteligente que el resto. Y aquí viene el dicho de "pez grande como pez chico". Supongo que en algún momento aprenderé a ser pez grande, pero vegetariano de preferencia.
Y bueno, con mis amigos puedo decir que han permanecido aquellos que siempre han de estar. Esto lo digo porque valoro su presencia, aunque no estemos todo el tiempo juntos (y que bueno porque sino nos volveriamos locos e histéricos), pero siempre estamos cuando nos necesitamos, eso es lo valioso de una amistad. Debo de dar gracias también a aquellos nuevos integrantes, muchas gracias por confiar en mi.
En cuanto a mi familia... pues las cosas no serán fáciles pero estamos conscientes de que seguiremos ahí, donde debemos estar: al pie del cañón. Hace mucho que no lo pensaba, pero me da gusto saber que cuento y tengo a esta familia, así como disfuncional y un poco loca como es, pero ahí está, y ahora más valiosa que nunca.
Sólo me resta decir que hoy me rindo a mis vicios y pasiones. Hoy me quiero hacer más fuerte y dejar atrás tantas cosas y lastras que he venido arrastrando tanto tiempo. Esto porque me vuelvo vieja, y me harta saber que sigo con lo mismo de hace años. No es que tenga 50 años, pero empiezo a vivir mi cuarto de siglo, y ya me cansó que en 25 años no haya podido olvidar tanta carga que traigo innecesariamente a mis cuestas.
Es por ello que las personas que quieran seguir conmigo, adelante, bienvenidas con los brazos abiertos. Y aquellas que decidieron irse, también adelante. Porque no soy quién para atarlas a mí, solamente ustedes saben si quieren o no estar conmigo. Estoy cansada de autosacrificarme, de solapar y de ser solamente yo la que estoy presente. Estaré para las personas que decidan estar... por el resto, no puedo hacer mucho más que darles las gracias y decirles que si deciden regresar aquí estaré, pero no esperaré a su regreso, y mucho menos a su paso.
Por todo lo demás, supongo que es cosa de evolucionar, crecer y madurar. Sin perder la escencia que nos envuelve y que somos en todo momento y nos identifica como únicos e irrepetibles.
Y por todo esto, y por lo que viene, bienvenido 2011, y a las 365 nuevas oportunidades de aprender, rompernos la cara y levantarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario