domingo, 23 de julio de 2017

Eliminándose de la ecuación

Hay veces que es mejor retirarse. No me refiero a cerrar ciclos, sino a eliminarse de una ecuación.

Es simple. Y es complejo.

Se hace con amistades, se hace con parejas, se hace con personas que quieres. Y es eso, demostrar que les quieres.

Sabes que es mejor sin ti, que te tienes que retirar. Que es lo mejor para todos.

A veces es necesario un respiro, tiempo, espacio. Dejar que las cosas se reacomoden como deberían estar.

Aunque duela dejar a las personas que quieres, pero sabes que tu presencia implica un problema. Eso es eliminarse de la ecuación.

Borrar la equis, sustituirla, igualarla. Desaparecerla. Tú eres la equis.

No es un complejo de mártir, no es huir por huir. Es evidente que algo no está funcionando, y puedes ser tú ese factor. Es mejor irse.

Porque se estorba, se ensucia, se perjudica… Dueles. Lastimas. Sobras.

Es mejor así. Igual darse un poco de espacio para hacerse un favor, y dárselo a los demás. Igual no eres tú la que debería de irse en realidad, no deberías de serlo, pero sabes que las cosas sin ti estarían mejor. Mejor para los demás y para ti.

Es solo dar un paso a un lado. Dejar fluir el tránsito. Luego regresarás a él, si es que así lo pactan las dos partes, o tal vez nunca lo hagas pero sabes que esa otra u otras personas estarán mejor. Y eso es lo mejor, eso es que lo que importa.

Supongo que a veces pasa. A veces las cosas no tienen remedio.

Solo respira, vive, y sigue adelante porque es ahí donde hay más.



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