Un adiós
Dos bocas
Un silencio extendido.
No hay más dolor,
Solo es música y vacío
No hay más que la huella de un cariño,
Que vimos los dos morir
Hundir entre nuestras manos.
Hubo muchos huecos,
Como si se tratará de una hoja medio escrita
Un libro deshojado
Un niño desterrado.
Me despido,
Porque no hay amor que nos sobreviva
Porque no hay dolor que nos até
No hay fuerza que nos una.
Un adiós
No es maldad
No es soledad, ni tristeza
Es solo ausencia.
Allá, a lo lejos hay una puerta
Ese mismo arco que un día nos acobijó de la lluvia
Ese mismo arco que un día nos abrazó
Hoy luce cerrado y obscuro,
Sabiendo que es lo mejor.
Y, ¿sabes? No hay más palabras
Esas líneas nos las acabamos.
No hay más amor donde la flama se apagó.
No hay más rencor donde todo cayó.
No hay más explicación.
Estás bien sin mí, ¿verdad?
No escondas la sonrisa detrás de lágrimas
No huyas de los buenos momentos enlutados
No reniegues tu diversión.
Vive
Porque no hay falta de amor,
No hubo falta de cariño
Solo falta de oxígeno e ignición,
La que se nos apagó en el camino,
Ese camino que largo se nos hizo
Y cuyo final nunca recorrimos
Pero que hoy,
Hoy extrañamos.
Respira y vive
Sonríe
Una puerta más cerró
Pero sigue caminando.
Mientras, yo
Aquí sola en mi balcón
Respiro el humo de mi cigarro
Dulce y lenta muerte vaporosa
Mientras ella escucha su reloj latir
Mientras escucha su corazón tintinear.
No hay comentarios:
Publicar un comentario